¿Te imaginas recorriendo Europa en bicicleta?

Como lo mencioné en la primera entrega del este blog, viajar en bicicleta nos abre una ventana de aprendizaje y disfrute en nuestros destinos, definitivamente es un crecimiento personal espectacular; y Europa nos brinda esta posibilidad a través de las rutas #EuroVelo.

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Se trata de una red de 16 rutas de larga distancia, que actualmente tiene más de cuarenta  y cinco mil kilómetros (sí leíste bien 45,000Km) 100% pedaleables y que recorren toda Europa: desde el Atlántico al Mar Negro y del Ártico al Mediterráneo. Son bicirutas o carreteras de bajo tránsito interconectadas que nos permiten cruzar 42 países y visitar las ciudades más emblemáticas del viejo continente como Londres, Berlín, Ámsterdam, Roma, Paris, Dublín, Oslo, Copenhague, Praga, Bucarest, Bratislava, etc; así como sus bosques, parques nacionales, costas y pueblitos singulares llenos de encanto y sorpresas.

Entrada al puerto de Bergen, Noruega.

¿Te imaginas tanta magia y además en bicicleta?

Pensarás que no es posible, pero sí lo es. Este es un proyecto impulsado por la Federación Europea de Ciclistas desde 1993 que tiene parte de su financiamiento con la Unión Europea, y por supuesto asignación de recursos nacionales y regionales de los países involucrados. La primera Euro Velo se inauguró en el 2001 y desde entonces no ha hecho más que crecer y crecer.

Es precisamente esta visión clara de generar infraestructura y una red de pequeños comercios asociados a las rutas para brindar alimentación y hospedaje a las personas amantes de cicloturismo, la que convierte a Europa en una de mis regiones favoritas para pedalear de forma segura y que lamentablemente es un vacío en nuestra Latinoamérica. Desde mi experiencia como mujer ciclista, la seguridad es una mis prioridades, sobre todo si viajo sola.

¿Cuáles son las opciones que tenemos? Todas a las que tus sueños y corazón te lleven. Hay una infinidad de opciones con las se pueden diseñar itinerarios que incluyan una sola ruta, una combinación de varias rutas o crear circuitos que nos permitan salir y regresar con nuestra bicicleta; porque las rutas, además de estar bien definidas, están interconectadas entre sí.

Si tomamos de ejemplo la ruta de la Costa Atlántica con una distancia aproximada 11,000Km que recorre Noruega, Inglaterra, Irlanda, Francia, España y Portugal, se puede iniciar en Nordkap y apreciar los majestuosos fiordos noruegos, o en Irlanda en la aldea de Newtowncunningham en el Condado de Donegal, utilizado caminos rurales que van hacia el sur hasta Rosslare en donde se cruza a Gales en ferry. Una vez en Inglaterra la ruta se conecta con el “Celtic Trail” y llegamos Plymouth usando las antiguas líneas de ferrocarril que nos llevarán por túneles, viaductos y puentes de la era victoriana.

El buen vino no puede faltar en nuestro paso por Nantes y Burdeos antes de llegar a España y en donde se conecta con la Ruta de los Peregrinos hacia Santiago de Compostela con la variante del Camino Francés entre Pamplona y Burgos  y de la  Vía de la Plata entre Burgos y Sagre pasando por Salamanca, para finalmente entrar a Portugal, donde aún nos quedan 200Km de costa por recorrer hasta llegar a Porto.

Porto, Portugal

Suena fantástico verdad. Ahora multiplícalo por 15, es sencillamente espectacular. Claro, pensarás que 11,000Km requieren de varios meses  y de mucho presupuesto; lo cierto es que no es necesario hacer toda la ruta en un solo viaje, ya que, con las facilidades de transporte que existen en Europa, estas rutas se pueden fraccionar, iniciar en un país y terminar en otro, o realizar los tramos que realmente nos interesan.

Toda la información de las Euro Velo podes conseguirla en el siguiente enlace https://en.eurovelo.com/, lamentablemente aún no está en español, pero nada un traductor no pueda solucionar. En ella podés encontrar el mapa con cada una de las rutas y el estado de las mismas (rutas en estado de planeación hasta las que ya están certificadas), los países por donde pasa, las etapas de cada ruta, los sitios que por su importancia histórica y/o cultural son considerados Patrimonio del Humanidad por la Unesco y las empresas que brindan los servicios de venta de itinerarios.

Pero, si queres aventurarte en armar vos misma las rutas, es necesario buscar otros recursos que te permitan obtener información más exacta sobre el detalle de las rutas, los servicios que podes encontrar, donde dormir, entre otras. Y con el avance de la tecnología ahora hay aplicaciones para móviles, la misma Euro Velo tiene una.

¿Entonces, te animas a recorrer Europa en bicicleta?

De Girona a Sant Feliu en bicicleta

Recorrer el mundo en una bicicleta es gratificante, es más que combinar un deporte con el turismo, se trata de un estilo de vida y compartirlos con nuestras chicas ha sido una de nuestras misiones; por lo tanto, me he dado la tarea de procurar que nuestros itinerarios puedan ser disfrutados por personas de distintas edades y con diferentes condiciones físicas, de lo contrario sería un placer que solo los más «fitness» podrían disfrutar.

Nuestra segunda aventura por las Vías Verdes la hicimos con la más pequeña de la casa de 9 años de edad y nuevamente en pleno verano. Por lo que nos inclinamos por una ruta un poco conocida y además queríamos darle continuidad a nuestro primer recorrido entre Olot y Girona en el 2011, así que la elegida fué la Vía Verde Girona – Sant Feliu de Guíxols  en la Costa Brava de Cataluña, por lo que el mar sería nuestra recompensa luego de 44Km de recorrido.

Nuevamente tomamos el tren que nos llevaría hasta Girona, he de confesar que estoy enamora de la facilidad con la que se puede subir una bici al tren, para luego descubrir las maravillas que el mundo tiene. Una vez en Girona, nuestro pedaleó inició hacia la costa.

Dedicamos dos días para nuestro viaje, pasando una noche en Sant Feliu y así poder disfrutar de su pintoresca Feria de Verano. Recordemos que no solo se trata de recorrer kilómetros con nuestras bicicletas, sino que también, disfrutar y conocer los sitios por donde pasamos.

Esta ruta avanza en suave pendiente y alcanza su punto más alto en Cassà de la Selva y luego inicia el descenso hacia Sant Feliu. Conocimos las comarcas de Gironès y Baix Empordà, recorriendo la cuenca del río Ter hasta el valle del Ridaura, y entre comarca y comarca y los sembradíos de peras, girasoles, viñedos, maizales. No faltaron los bosques que refrescaron nuestro pedaleo y descubrimos las áreas de camping al estilo europeo que estaban abarrotadas por campers cuyos visitante suelen usar la Vía Verde para viajar a la playa en sus bicicletas.

El verano nos da la posibilidad de disfrutar de días largos y de buen tiempo, pero también se deben tomar previsiones adicionales como una buena hidratación. Esta vez debíamos realizar el recorrido en bicicleta antes del que el sol estuviera es su punto máximo y así evitar golpes de calor o insolaciones, principalmente en las áreas menos provistas de sombra.

La ruta cumplió nuestras expectativas por lo que decidimos repetirla cuatro años más tarde, esta vez con las dos chicas ya de 13 y 15 años de edad. El destino final sería Sant Antoni que está 10Km después de Sant Feliu y adicionamos cuatro días de camping en la maravillosa Costa Brava, cargando cada una su equipaje y las tiendas de campaña.